Si quieres evitar un robo o la entrada de personas ajenas en tu hogar, la mejor opción es colocar una alarma que te avise de cualquier imprevisto que pueda ocurrir y así actuar a tiempo.

De hecho, tanto la policía como las aseguradoras lo recomiendan como medida de seguridad pasiva. Así que te contamos todas las opciones para que elijas la alarma para la casa que mejor se adapta a tus necesidades

Tipo de vivienda que se va a proteger

La alarma que elijamos va a depender del lugar que queramos proteger, no es lo mismo una casa con jardín en la que también hay que proteger el exterior, que una segunda residencia en la que apenas pasamos tiempo, un piso o una comunidad de vecinos completa, ya que las necesidades concretas varían.

Aquí también entran en juego otros factores como el nivel de seguridad del barrio, el número de accesos que tiene el hogar y qué tipo de sensor queremos colocar en puertas y ventanas, si de apertura, de movimiento o de rotura.

Tipos de alarma según el modelo

Para elegir la mejor alarma, tenemos que empezar por decantarnos por un tipo de instalación eléctrica:

  • Cableadas: Aunque requieren un sistema de cableado, son menos sensibles a los posibles sistemas de inhibición que se le puedan aplicar.
  • Inalámbricas: Estas por el contrario son más proclives a esos sistemas de inhibición, pero tienen la ventaja de ser más discretas y de tener una instalación muy rápida y sencilla.
  • Híbridas: Son un tipo de alarma preparada para trabajar tanto con sensores cableados como con radio, por lo que reúne las ventajas de ambos modelos.

Además, para cualquiera de estos tres modelos, si contamos con una casa domótica tenemos la ventaja de poder controlarlas siempre desde nuestro teléfono.

Tipos de alarma según el contrato

Una vez elegido el modelo, habría que acordar con la compañía de seguridad qué tipo de cuotas queremos pagar en función de las coberturas que consideremos que necesita nuestra casa.

  • Las alarmas con cuota están constantemente conectadas con la central receptora de alarmas, por lo que avisa inmediatamente a los servicios de seguridad en caso de allanamiento. Además, reciben mantenimiento periódico del sistema de alarma a cargo de un experto.
  • Si consideramos que no necesitamos ese nivel de protección, podemos optar por una alarma sin cuota, que es mucho más económica y no requiere permanencia con la empresa contratada. Suelen estar equipadas con sensores de movimiento y cámaras de vigilancia.

Tipo de alarma según el formato de captación de imágenes

Además del sistema eléctrico elegido y la cuota a pagar, hay que elegir una alarma con videovigilancia o decantarse por una cámara de fotos:

  • Una cámara con videovigilancia cuenta con la ventaja de poder grabar imágenes de buena calidad en la oscuridad, lo cual es importante teniendo en cuenta que muchos de los delitos se cometen en esta franja horaria. Además, podemos ver con exactitud todos los movimientos de los ladrones.
  • En una alarma que no tiene videovigilancia sino cámara de fotos nos encontramos con el problema de que las fotografías son más pequeñas que un vídeo, por lo que se pueden perder detalles. A cambio, es más rápido en llegar el aviso a la central receptora de alarmas si se presenta un problema.